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La Carne y el Espíritu
Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández

Hecho en páginas Web para la Internet:
Valente Rodríguez
 



Cuando el "mono" se vea verde, píquele con el ratón para charlar conmigo.
 

 

El Fruto del Espíritu - Templanza


INTRODUCCIÓN

1. Finalmente llegamos a la última virtud enumerada por Pablo que es encontrada por alguien que está caminando en el Espíritu, produciendo en consecuencia el fruto del Espíritu: "templanza" ("temperancia", KJV)

2. En cierto modo, uno podría considerar esta virtud como la más importante...
   a. Porque sin templanza, las "obras de la carne" no pueden ser derrotadas
   b. Porque sin templanza, los otros elementos del "fruto del Espíritu" no serán           evidentes

3. ¿Pero qué es exactamente la "templanza"? ¿Y cómo podemos desarrollar esta virtud?

[Estas son preguntas que intentaré responder en este estudio final de esta serie sobre "La Carne y el Espíritu"...]

I. LA DEFINICIÓN DE TEMPLANZA

   A. LA PALABRA GRIEGA ES "EGKRATEIA"  (eng-krat'-i-ah)
      1. Viene de la palabra "kratos" (fortaleza), y significa "alguien que se sostiene a sí mismo" (ROBERTSON)
      2. THAYER la define como: "la virtud de alguien que domina sus deseos y pasiones, especialmente sus apetitos sensuales"
      3. MACKNIGHT agrega el concepto: "Donde subsiste esta virtud, la tentación puede tener poca influencia."
-- Inmediatamente, entonces, podemos ver por que esta virtud es tan necesaria para vencer las "obras de la carne" (tal como la fornicación y los arrebatos de ira)

   B. ES ENCONTRADA SOLAMENTE TRES VECES EN EL NUEVO TESTAMENTO...
      1. Una vez en Hech 24:25
         a. Donde es incluida junto con la "justicia" y el "juicio venidero"
         b. "la palabra a la que sigue es "justicia", la cual representa lo que Dios demanda; entonces, dominio propio es la respuesta del hombre a tal demanda" (VINE)
      2. Una vez en Gál 5:23; donde vemos que es evidencia de que alguien está caminando en el Espíritu, y es guiado por el Espíritu
      3. Y en 2 Ped 1:6
         a. Donde aprendemos que existe para ser añadida al "conocimiento"
         b. "seguir al 'conocimiento", sugiere que es aprendida y que requiere ser puesta en practica" (VINE)

[Templanza, entonces, es el control de alguien sobre si mismo; en el contexto de las Escrituras, el control de si mismo existe para estar en armonía con la voluntad de Dios.

Pero en parte es más fácil definir entonces lo que se debe desarrollar...]

II. EL DESARROLLO DE LA TEMPLANZA

    A. LAS ESCRITURAS DESCRIBEN LA DIFICULTAD DEL DOMINIO PROPIO...
      1. La sabiduría de Salomón declara que es más fácil capturar una ciudad que estar en control de nuestro espíritu – Prov 16:32; ver 25:28
      2. Simplemente el controlar la lengua, es un difícil desafio...
         a. Fallar en poner freno  a la lengua nos entrega a una religión vana – Sant 1:26
         b. ¡Es más fácil amansar animales salvajes! – Sant 3:7-10

    B. SIN EMBARGO, EN CRISTO HAY FORTALEZA PARA LA TEMPLANZA...
      1. Considere el dilema descrito por Pablo en Rom 7:14-24
         a. Un dilema experimentado por alguien que intenta hacer la voluntad de Dios fuera de Cristo, teniendo solo la Ley
         b. Un dilema que guía a...
            1) La incapacidad de llevar a cabo lo que uno desea, sin importar la disposición para hacerlo – Rom 7:18
            2) El estado de cautividad de la ley del pecado – Rom 7:23
            3) La condición de desesperación – Rom 7:24
         c. Sin embargo, en Rom 7:25 vemos un vislumbre de esperanza, un indicio de la respuesta a este dilema (en este caso, ¡Jesucristo!)
      2. La respuesta es establecida muy claramente en nuestro texto – ver Gál 5:24
         a. "...los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos"
            1) Esto no contradice el hecho de que hay una batalla por delante – ver Gál 5:17
            2) Pero aquellos que están en Cristo tienen que experimentar un cambio sustancial – ver Gál 5:17
            3) En un camino difícil de comprender, han "crucificado la carne" – Gál 5:24
         b. Esto se lleva a cabo cuando ellos fueron unidos con Cristo en Su muerte, en el bautismo...
            1) En el bautismo, nuestro cuerpo de pecado es puesto a muerte, crucificado con Cristo – Rom 6:3-6
            2) Cuando somos levantados de esa sepultura en agua, ¡nos levantamos para andar en una nueva vida, libres para vivir para Dios! – Rom 6:7,12-13
         c. Esto no significa que no seamos en adelante tentados por el pecado, ¡sino que en una forma significativa somos libres del "dominio" (del reino absoluto) del pecado! – ver Rom 6:14
      3. Para aquellos que están en Cristo, ¡hay una fuerza adicional mientras "caminan de acuerdo al Espíritu"!
         a. Si, gozamos de la libertad de la "condenación" del pecado – ver Rom 8:1
         b. Pero hay más, gozamos también de la libertad del "poder" del pecado, libertad de "la ley (del motivo) del pecado y de la muerte" – Rom 8:2
            1) ¡La "ley (el motivo) del Espíritu de la vida en Cristo" provee esta libertad!
            2) El contexto sugiere que esto se refiere a la ayuda del Espíritu que nos ayuda a superar los "deseos del cuerpo" – ver Rom 8:11-14; Ef 3:16,20
         c. ¿No es esto lo que Pablo estaba diciendo en forma semejante en Gál 5:16-18,25?
            1) Si Usted está caminando en el Espíritu, poniendo a la muerte los deseos del cuerpo con la ayuda del Espíritu, ¿no derrotará los deseos de la carne?
            2) Puesto que Usted ha nacido del Espíritu (ver Jn 3:5; Tito 3:5), ¿no debe caminar también en el Espíritu (esto es, utilizar la ayuda que existe)?

    C. ¿CUÁL ES ENTONCES NUESTRA RESPONSABILIDAD?
      1. Primero, creer en la Palabra de Dios, que es por Su gracia...
         a. Nuestro viejo hombre de pecado ciertamente fue crucificado con Cristo en nuestro bautismo – Rom 6:6
         b. Ciertamente crucificamos la carne con sus pasiones y deseos – Gál 5:24
         c. Dios puede en verdad fortalecernos por Su Espíritu en el hombre interior – Ef 3:16
         d. Con Dios podemos hacer todas las cosas de acuerdo a Su voluntad – Fil 4:13
      2. Y entonces, con tal fe, continuar con el proceso iniciado en nuestro bautismo...
         a. Poner a la muerte los deseos del cuerpo – Rom 8:13
         b. Poner a la muerte nuestros miembros terrenales – Col 3:5,8-9
         c. REVESTIRNOS del nuevo hombre...
1) Un proceso que empezó también en el bautismo, cuando nos revestimos de Cristo – Gál 3:27
            2) Un proceso que continua mientras crecemos diariamente – ver Col 3:10-14
         d. Trabajar como si todo dependiera de nosotros – Fil 2:12
         e. Pero recuerde que Usted no está solo, ¡que Dios está obrando también en Usted! – Fil 2:13

CONCLUSIÓN

1. Mientras alguien coopera con Dios en hacer Su Voluntad, la templanza será una consecuencia natural (en este caso, la evidencia de que alguien está caminando en el Espíritu)

2. No podemos subestimar la importancia de desarrollar la "templanza" en nuestras vidas...
   a. Sin ella, no podemos derrotar las tentaciones que vengan a nosotros
   b. Sin ella, no podemos superar las obras de la carne
   c. Sin ella, no podemos crecer como deberíamos en Cristo
   d. Sin ella, ¡no podemos dar el fruto del Espíritu!

3. Sin embargo en Cristo tenemos cada razón, cada motivación, para desarrollar la virtud de la "templanza"
   a. Hemos sido liberados del dominio del pecado
   b. Hemos sido apoyados por Dios por medio de la morada de Su Espíritu
   c. Aun tenemos la seguridad del perdón cuando caemos (1 Jn 1:9), sabiendo que siempre y cuando estemos dispuestos a arrepentirnos y lo intentemos de nuevo, ¡hay la ayuda de Dios!
-- La pregunta clave es, "¿Creemos que el Señor nos ayuda, lo suficiente como para caminar por fe y hacer Su Voluntad?"

Esto trae a un fin nuestro estudio de "La Carne y el Espíritu". Espero que en alguna forma lo haya animado a "caminar en el Espíritu", y NO a "satisfacer los deseos de la carne". La razón más poderosa para hacerlo así es encontrada en las palabras del propio apóstol Pablo:

   "Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu" (Gál 5:25)

En verdad, por el "lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo" (Tito 3:5) Dios nos salvó y causo que nosotros "naciéramos del agua y del Espíritu" (Jn 3:5). Puesto que en nuestro bautismo Dios nos hizo vivir por el Espíritu de Dios, ¿no debemos buscar el caminar en una forma tal que produzcamos el fruto del Espíritu en nuestras vidas?

 
 

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