NOTAS SOBRE 1 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves 

(Derechos reservados, copyright, 1991, 1999, 2002)
Publica para la Internet: Valente Rodríguez 
 

 
 

 

CAPITULO 4

    4:1 -- "Pero". Lo que ahora dice Pablo hace contraste con lo que acabó de describir; a saber, el grandioso misterio de la piedad. La apostasía según Pablo la describe en 2 Tes. cap. 2 es llamada "el misterio de la iniquidad".

    --"el Espíritu dice claramente". La apostasía venidera fue revelada directa y expresamente. El Espíritu Santo hablaba a través de los apóstoles (Hech. 2:4; 1 Cor. 2:13), y de las personas a quienes fue dado el don de profecía (1 Cor. 12:7-11).

    Por ser algo dicho "claramente", y no simbólicamente, nadie podía dejar de entender respecto a esta apostasía. Timoteo ya sabía de ella (2 Tes. 2:3), pues participó en la segunda carta a los tesalonicenses (2 Tes. 1:1). Ahora tiene la responsabilidad de señalar o exponer el asunto a los hermanos (ver. 6).

    --"que en los postreros tiempos". Esta frase no quiere decir "a fines de la dispensación cristiana". El texto griego dice, "en tiempos postreros", y así lo expresan las versiones H.A., L.A., ASV., y otras. La misma palabra griega para decir "tiempos" aparece también en Mat. 12:1 (tiempo) y Hech. 1:7 (sazones). Pablo habla de períodos futuros de tiempo con referencia al tiempo en que estaba escribiendo a Timoteo.

    --"algunos apostatarán de la fe". Nótese que dice Pablo, "algunos", y no "todos". Los mormones aplican este pasaje como si fuera a haber una apostasía total. Las personas referidas por la palabra "algunos" eran quienes adoptarían la enseñanza de tales hombres como los "algunos" de 1:3.

    La posibilidad de apostasía es una enseñanza bíblica muy clara, aunque es negada rotundamente por el calvinismo. El vocablo griego similar, en forma de verbo, que aparece en este versículo, aparece también en Luc. 8:13 (se apartan) y en Heb. 3:12 (apartarse). En forma de sustantivo, el mismo vocablo griego de este versículo aparece en Hech. 21:21 (apostatar) y en 2 Tes. 2:3 (apostasía). No ayuda al calvinista decir que estos apóstatas nunca eran cristianos verdaderos, pues dice Jesús que esos apóstatas antes eran creyentes, y dice Pablo que éstos se apostatarían de la fe.

    Jesús advertía acerca de falsos profetas y apostasías (Mat. 7:15-20; 24:24), como también lo hacían los apóstoles (Hech. 20:28-30; 2 Tes. 2:3; 1 Jn. 2:19; 4:1; 2 Ped. 2:1,2). Con razón hay tantas denominaciones y religiones llamadas cristianas en el mundo moderno.

    Dice Pablo que "algunos apostatarán de la fe". Aquí se trata de la fe objetiva; es decir, el sistema de creencia de la cual Jesús es el autor (Apoc. 2:3; 14:12; 2 Jn. 9; Judas 3; Efes. 4:5). Lo que Pablo aquí llama "la fe", la llama la verdad (ver. 3) y la buena doctrina (ver. 6). Esta fe se expresa en palabras (ver. 6). El Nuevo Testamento no distingue entre la fe y la doctrina, entre el evangelio y la doctrina.

    --"escuchando". El mismo verbo griego aparece en 1:4 (presten atención) y en Tito 1:14 (atendiendo). Compárese 2 Tim. 4:3,4. Esta es la manera en que comienza una apostasía; a saber, el fiel comienza a prestar atención a otra doctrina. Para quienes no reciben el amor de la verdad (2 Tes. 2:10; Isa. 30:10) la apostasía es fácil, y llegan a ser víctimas de ella. Por eso cada uno es responsable por la espiritualidad de su alma. ¡Cada quien decide qué es lo que quiere escuchar!

    --"a espíritus engañadores". En lugar de escuchar a los maestros inspirados, algunos iban a escuchar más bien a éstos. Los "espíritus" son los falsos maestros, o profetas (1 Jn. 4:1-6). Satanás tiene sus ministros (2 Cor. 11:15). Toda falsa doctrina tiene su cuerpo de maestros. Estos "hablan mentira" (véase ver. 2, comentarios). No se pueden separar las cuestiones de quienes las propagan.

    Se llaman "engañadores", porque ésta es la naturaleza de su obra: procuran seducir y desviar. Véase 2 Jn. 7. La obra de Satanás es precisamente engañar (Apoc. 12:9; 20:10). El engaño tiene por propósito causarnos prestar atención más bien al error, que a la verdad (1 Jn. 4:6; Apoc. 2:2). Vemos el engaño en todo aspecto de la vida diaria: en la propaganda del comercio, en la política, en la religión, y en la atracción de los placeres carnales. Tal es la seducción de la mundanalidad. Las Escrituras nos advierten; no tenemos que escuchar, o prestar atención, a sus mensajes falsos. La vida es una realidad, no una fantasía, pero el engaño de este mundo pinta el cuadro de la vida de manera falsa, y el mundo lo cree.

    --"y a doctrinas de demonios". Se hace referencia, no a la enseñanza acerca de demonios, sino a la que tiene a los demonios por fuente. Compárese Sant. 3:15 (diabólica). Las doctrinas que se oponen al "misterio de la piedad" (3:16) son inspiradas por los demonios. Satanás miente, y así engaña, por medio de sus víctimas. Ellos propagan sus filosofías mundanas, hacen sus reclamaciones falsas, dejan ejemplos malos y ponen presión en los demás según su propaganda carnal. Considérense Mat. 13:22; 24:24; Luc. 16:14; 2 Ped. 2:2,3.

    El caso de Judas ilustra este principio. Era hombre avaro; era ladrón. Amaba al dinero. Por eso el diablo pudo entrar en su corazón. Véanse Luc. 22:3; Juan 6:70; 12:6; 13:2,27. Cuando el hombre piensa carnalmente, deja que Satanás llene su corazón (Hech. 4:36--5:4). Cuando la persona adora a Dios y le oye, Dios abre su corazón (16:14). Pedro negó al Señor tres veces, pero su fe no faltó (Luc. 22:32). Judas entregó al Señor, y se suicidó (Mat. 27:5; Hech. 1:18). Aunque Satanás busca la caída de todo hombre, por medio del engaño, el destino de cada quien está en sus propias manos.

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    4:2 -- "por la hipocresía de mentirosos que." Bien traducen la frase griega la versión ASV., "mediante la hipocresía de hombres que hablan mentira", o la JTD., "por la hipocresía de los que hablan mentira". Véanse también las versiones Mod., N.M., B.A. El texto griego literalmente dice, "en hipocresía de habladores de mentiras". La preposición "en" significa "en conexión con", pero también "mediante". La apostasía iba a consistir en escuchar a maestros de doctrinas de demonios, en conexión con la hipocresía (o mediante ella) de quienes hablarían mentiras.

    Sobre "hipocresía" cito mis comentarios hallados en Notas Sobre Hebreos, 3:17, página 46: "La palabra 'hipócrita' (véase Mateo 23) es transliteración de la palabra griega que originalmente significaba un actor de drama, y de eso uno que finge o pretende ser lo que no es. El hipócrita es insincero". La misma palabra griega aparece en Gál. 2:13 (hipocresía). El hipócrita está enmascarado, para presentarse como otra persona diferente, y eso para engañar.

    La palabra "mentirosos" en el texto griego es una compuesta de dos: mentira, y hablar. Estos mentirosos hablaban mentira con el fin de lograr sus metas maliciosas. Así mintió Satanás a Eva, para someterle a su voluntad y al pecado con todas sus consecuencias. Estos falsos presentaban sus mentiras como si fueran enseñanzas de Dios.

    Compárense 1:10; Rom. 3:4; Tito 1:11.

    --"teniendo cauterizada la conciencia". Hasta aquí estos engañadores se habían hundido en su depravación. Cuando se cauteriza la conciencia, queda insensibilizada. Ahora éstos mentirosos mentían sin tener remordimiento alguno. Como dice Efes. 4:19, "perdieron toda sensibilidad".

    Véase Notas Sobre Tito, 1:15; 3:11, comentarios.

    Judas es un ejemplo de esto. Llegó a tal grado que ya no le podía salvar nada. Había tenido advertencia (Jn. 6:70). Ni las palabras de Jesús, ni las circunstancias del momento, registradas en Jn. 13:18-30, le movieron. Las palabras de Jesús en Mat. 26:50, la última advertencia para Judas, no fueron tomadas por él sabiamente. Ya tenía la conciencia cauterizada. A Jesús le besó ardientemente, dice el texto griego. "Con efusión", dice la H.A. "Lo besó mucho" (JTD.). ¡Pura hipocresía!

    Tales engañadores y mentirosos hipócritas ya no pueden ser detenidos o impedidos por la conciencia. ¡Ahora creen la mentira como si fuera la verdad! Véase 2 Tes. 2:11.

    ¿Qué pasó para que ya haya venido la apostasía? Todo tuvo su principio en dos cosas; a saber, primero, algunos comenzaron a predicar otra doctrina porque prestaban atención a otra cosa aparte de la sana doctrina (1:3-11), y segundo, la gente comenzó a escuchar más bien "a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios" (4:1).

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    4:3 -- El carácter malo siempre promueve doctrina mala. Pablo ahora menciona dos doctrinas cardinales que la apostasía produciría: el impedir el casamiento, y el mandar abstenerse de alimentos.

    --"prohibirán casarse". Estos maestros engañadores afirmarían que el celibato es mejor que el matrimonio.

    Es cierto que había una secta judaica en el tiempo de Jesús que se oponía al matrimonio, pero aquí Pablo habla de una doctrina principal de una apostasía que vendría.

    El gnosticismo naciente del tiempo contribuyó mucho a esta falsa filosofía de ascetismo y monacato. Los gnósticos tenían a las cosas físicas como intrínsecamente malas; de esto surgió la doctrina de impedir el casamiento y el mandar abstenerse de (ciertos) alimentos (cuando menos en ciertos tiempos). Todo esto era una exaltación de la sabiduría humana sobre la divina voluntad revelada de Dios. Era promoción de una moralidad, o santidad, espuria, y de un espiritualismo falso. La austeridad de ellos aparentaba santidad, aunque en realidad era doctrina de herejía.

    La Iglesia Católica Romana desde tiempos remotos ha abogado por el celibato forzado para su clero. El Concilio de Trento ensalzó el celibato y la virginidad sobre el matrimonio. Pero el fruto del celibato obligatorio, que ha sido una inmoralidad enorme, es cosa conocida en todas partes, con respecto a dicha iglesia.

    La versión católica, Torres Amat, comentando sobre este versículo, dice en una nota al pie de la página: "Los maniqueos, encratitas, marcionitas y otros herejes condenaban el matrimonio como una invención del demonio. Condena, pues, el Apóstol a los que decían que el matrimonio era malo; no a los que, reconociendo que es santo, y hasta uno de los Sacramentos, lo posponen a otro estado mejor, que es el de virginidad".

    Bueno, nadie dice que el Espíritu Santo tenía en mente exclusivamente la Iglesia Católica Romana, al revelar esta doctrina que saldría de la gran apostasía. Pero el clero romano sabe que este pasaje contradice sus doctrinas y prácticas al respecto, y por eso se siente obligado a "aclarar" el asunto. El católicismo eleva la virginidad más allá del matrimonio, cosa que no hace la Palabra de Dios. Y tal era el pensar y la razón de quienes comenzaron a prohibir el matrimonio. A través de los siglos al clero sí se le ha prohibido el matrimonio; no se puede negar.

    La Palabra de Dios dice que el matrimonio es "honroso en todos" (Heb. 13:4) (y esto incluye a los del llamado "clero"), y que es el medio por el cual Dios da al hombre el escape de la fornicación (1 Cor. 7:2). Pablo ya en esta carta había hablado bien del matrimonio (2:15; 3:2,4,12). Dios es el autor del matrimonio (Gén. 2:18-25); El es quien junta en el matrimonio (Mat. 19:6). El prohibir casarse tendría "cierta reputación de sabiduría en culto voluntario" ... pero no tendría "valor alguno contra los apetitos de la carne" (Col. 2:23). La santidad, o la espiritualidad, no consiste en practicar el ascetismo, ni en encerrarse en un monasterio, ni en vestirse de negro, ni en conservar la virginidad toda la vida, sino en seguir la enseñanza del Espíritu Santo, según El la ha revelado por medio de hombres inspirados.

    --"y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó". Hay que suplir la palabra "mandarán", "mandando" (B.A., Mod., N.M., ASV.), o "recomiendan" (H.A.); no aparece en el texto griego, pero sí se implica.

    Otra doctrina principal de la apostasía predicha era el "ordenar" (NVI.) que se abstuvieran de alimentos. Los judaizantes, habituados (1 Cor. 8:7) a la prohibición de ciertas carnes bajo la Ley de Moisés, y los paganos, que tenían algunas prohibiciones de ciertos alimentos en varias ocasiones o fechas, contribuirían a la formación de esta falsa doctrina.

    La Iglesia Católica Romana, iglesia resultante de esta gran apostasía, ha perpetuado unas doctrinas y reglamentos al respecto, prohibiendo la carne para determinadas fechas, fiestas eclesiásticas, y días, aunque con variedad de aplicación en el mundo católico. Ultimamente ella ha cancelado algunas de estas prácticas, dada la presión del liberalismo que obra en dicha iglesia. Pero estos ayunos forzados son expresión de esta falsa doctrina a que Pablo se refiere aquí.

    La palabra griega broma (alimentos, viandas, manjares) es traducida a veces "vianda" (1 Cor. 8:8), a veces "comida" (ver. 13), a veces "alimento" (aquí en este pasaje). La referencia en particular es a la carne en los siguientes pasajes: Rom. 14:15,20 (véase ver. 2, no legumbres); 1 Cor. 8:8,13; Heb. 9:10; 13:9.

    Dios creó plantas, y árboles de fruta, como también carne, para comida (Gén. 1:29; 9:3). Lo que Dios hace siempre es bueno (Gén. 1:31); Sus dádivas siempre son buenas (Sant. 1:17).

    Ahora, ¿quién era el hombre para que prohibiera de esta comida? Era doctrina de apostasía la que ordenaba la prohibición de ciertas comidas, o que mandaba el ayuno en cuanto a ciertas comidas en varias ocasiones o por determinados tiempos.

    --"para que con ... la verdad". Dios tuvo un propósito en la creación de estas cosas: que sirvieran de comida para el hombre. Ahora, el propósito de los apóstatas mentirosos le contradecía. Dios creó estos alimentos (Gén. 1:23; 9:3) para la recepción y participación del hombre. Pero hay una condición: que el hombre dé gracias a Dios por estos alimentos. Considérense Efes. 5:20; Col. 3:17; 1 Tes. 5:17; 1 Cor. 10:31.

    Estimado lector: ¿En la mesa suya se dan gracias a Dios por Jesucristo por los alimentos que El le ha provisto? Padre, ¿qué está enseñando a sus hijos? ¿Participación con acción de gracias, o con otra cosa?

    --"los creyentes y ... la verdad". No son dos clases distintas de personas, sino una sola. Son creyentes que tienen pleno conocimiento del asunto por medio de la revelación de Dios en las Sagradas Escrituras.

    El texto griego emplea, no la palabra ginosko (conozco, como en Jn. 8:32), sino epiginosko (conozco plenamente). Sobre esta palabra cito de mi comentario Notas Sobre 2 Pedro, 1:2: " La palabra griega, aquí traducida "conocimiento", es epignosis, que es la palabra gnosis (conocimiento) intensificada (por medio del prefijo epi, "sobre"). Ocurre también en 1:3,8; 2:20. En forma verbal aparece en 2:21. Da a entender un conocimiento exacto y pleno, y en el cual el creyente tiene participación. Significa más que una mera colección de datos o de información. La Ver. N.M. dice, 'conocimiento exacto'".

    La verdadera espiritualidad, pues, no consiste en ascetismo, ni en monaquismo, sino en seguir las instrucciones del Espíritu Santo. Véase Rom. 14:17.

    No hemos de combatir la comida, sino la glotonería (Fil. 3:19); no el matrimonio, sino la fornicación (Heb. 13:5).

 

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    4:4 -- "Porque todo lo que Dios creó es bueno". Considérense Gén. 1:31; Hech. 10:15; Rom. 14:14,20; Cor. 10:25,26,30,31. Véase Notas Sobre Tito, 1:15, comentarios.

    Todo lo que Dios ha creado es bueno para el propósito para que lo creó. Es bueno porque fue El quien lo creó. Ahora, no es necesariamente bueno para propósitos variantes y pervertidos, según las prácticas del hombre rebelde.

    Se hace referencia en este versículo tanto al matrimonio como a los alimentos, cosas creadas por Dios para propósitos específicos. Cuando son usadas en la manera propuesta por Dios, al hombre le resulta el bien, porque tales cosas en sí son buenas.

    En lugar de "todo lo que Dios creó", otras versiones traducen más literalmente el texto griego, que emplea tres palabras: "toda criatura (de) Dios". Así lo expresan las versiones ASV., N.C., T.A., S.A. La palabra griega para decir "criatura" se emplea también en Sant. 1:18 (criaturas); Apoc. 5:13 (todo lo creado); 8:9 (seres vivientes).

    --"y nada es de desecharse". Es así porque tal rechazamiento agraviaría la sabiduría de Dios.

    Los judaizantes y los gnósticos eran culpables de rechazar y de prohibir, y contribuían a esta apostasía. Más tarde la Iglesia Católica Romana se ha hallado perpetuando tales nociones, prohibiendo el matrimonio a su clero, e imponiendo ayunos en los seglares, bajo pena de declararlos en pecado mortal.

    Los gnósticos rechazaban estas "criaturas de Dios", afirmando que eran malas en sí, y como la sede del mal. Afirmaban haber mérito y espiritualidad en rechazarlas.

    Los incrédulos modernos que abogan por la teoría de la evolución orgánica han rechazado algunos órganos físicos del cuerpo humano, afirmando que ya no tienen función útil. Los han llamado "órganos vestigio", y los tienen como rudimentarios e innecesarios. En ciertas operaciones, los han quitado rutinariamente. Es que ellos ignoran el propósito por el cual Dios los puso en el cuerpo. Al pasar los años, los doctores están descubriendo los usos específicos de estos órganos, y los están dejando en el cuerpo. ¡Dios sabe lo que ha hecho, y es bueno en gran manera!

    --"si se toma con acción de gracias". Otras versiones dicen, "si se recibe". No es cuestión de solamente "tomar"; es cuestión de recibir (cualquier creación de Dios, con el propósito que Dios la señaló).

    Toda criatura, o creación, de Dios ha de ser recibida, y no rechazada, pero hay una condición: es que sea recibida con hacimiento de gracias. La acción de gracias es reconocimiento de que Dios es la fuente de estas bendiciones. Ejemplos: 1 Sam. 9:13; Mat. 14:19; 15:36; Hech. 27:35.

    Cuando miramos la vida a través de los ojos de Dios, reconocemos que Sus provisiones son muy buenas, y participamos de ellas con gratitud.

    Los niños criados en hogares donde hay mucha oración de dar gracias, llegan a ser adultos agradecidos, en lugar de personas muy egoístas, porque se habituaron a la gratitud. Padres, ¡piénselo! Dios no miente (Gál. 6:7).

    Volvamos a consultar 1 Cor. 10:31; Efes. 5:20; Fil. 4:6. Véase 2:1, comentarios.

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    4:5 -- "porque". Este versículo confirma la frase final del ver. 4. Por la oración el hombre santifica para sus usos correctos lo que Dios ha santificado, al crear Sus "criaturas" (ver. 4) para propósitos específicos.

    --"por la palabra de Dios". Véanse Gén. 1:29; 9:3.

    --"y por la oración". Véase 2:1, comentarios sobre "peticiones". En la oración el hombre reconoce a Dios como la fuente de todo lo que ha creado, expresa su gratitud a Dios por él, y esto conduce al uso correcto de él.

    --"es santificado". Dios ha hecho bueno todo lo que ha creado (toda criatura), y lo ha santificado (apartado) para ciertos usos y propósitos. Ahora, todas las prohibiciones y mandamientos humanos (ver. 3) al contrario, no pueden hacerlo de otra manera. Le toca al hombre reconocer los usos y propósitos de Dios para todo lo que ha creado, y así participar de ellos con gratitud, pues así el hombre también lo santifica.

    Los alimentos en sí son amorales (Rom. 14:14). Pero son santificados, o apartados, por su consagración. Esto es hecho mediante el reconocimiento del hombre de que ellos son de Dios, y por la participación de ellos para el sostenimiento del cuerpo, el cual se presta al servicio de Dios. Lo mismo se debe decir en cuanto al matrimonio, y a lo demás de todo lo que Dios ha creado.

    Sobre la frase "es santificado", compárese 1 Cor. 7:14. Aquí la enseñanza es que el matrimonio del cristiano con el no cristiano es considerado (por Dios) legítimo, y no común o inmundo. Un uso similar de la palabra "santificar" se ve en Mat. 23:17,19, o en Rom. 11:16. Mediante la palabra de Dios y la oración de un hombre, todo lo que Dios ha creado es reconocido como legítimo, y por eso se debe usar conforme al propósito señalado.

    Los que presentan el matrimonio como inferior al celibato, y que lo prohiben a otros, y los que mandan ayunos respecto a ciertas comidas en ciertos tiempos, están enseñando doctrinas que se originaron con demonios, y ¡no santifican con oración estas "criaturas" que Dios ha santificado!

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    4:6 -- "Si esto". Véase 3:14, comentarios. "Estas cosas", dicen algunas versiones excelentes. Se hace referencia a las cosas de los primeros cinco versículos de este capítulo. Eran: 1) la apostasía venidera a consecuencia de doctrinas de demonios que promoverían los maestros engañadores, y 2) la recepción de las bendiciones de Dios con oración y hacimiento de gracias.

    --"enseñas". Mejor "Si impusieres a los hermanos en estas cosas" (Mod.), "Al señalar..." (B.A.), "Aconsejando estas cosas" (H.A., L.A.), "Exponiendo estas cosas" (P.B.), "Si recuerdas a los hermanos" (ASV.). El verbo griego significa literalmente, "poner bajo". Se emplea en el Nuevo Testamento solamente aquí y en Rom. 16:4 (expusieron). Quiere decir sugerir, exponer, recomendar a la atención (de otros). Todo servidor de Cristo necesita ser recordado de sus deberes para con Cristo y hacia los hermanos.

    Existe la necesidad continua de recordar a los hermanos de ciertos problemas y peligros. Compárense Heb. 2:1; 2 Ped. 3:1,2.

    El llamado "ministro" moderno ya ha dado de baja "estas cosas" de doctrina, y predica más bien el llamado "evangelio social". Ha hecho de la iglesia novotestamentaria, que es una institución de salvación, un gran club recreativo que proporciona entretenimiento, comida, recreo, y otros servicios sociales.

    --"a los hermanos". Compárense 5:1; 6:2; 2 Tim. 4:21; 1 Tes. 1:4. Son los miembros de las iglesias locales. No es nombre propio. ¡La Iglesia De Los Hermanos es una denominación humana!

    --"serás buen ministro de Jesucristo". La palabra "ministro" traduce la palabra griega, diakonos. Véase 3:8, comentarios, 1. La palabra aquí no se usa en el sentido técnico, u oficial, como en 3:8. "Buen servidor", dice la ver. NVI. La idea central de la palabra es la de servidor. Al decir nuestro texto "ministro", tampoco se trata de predicador, ni de evangelista. Pablo está diciendo que Timoteo, al ocuparse en la tarea por delante sería un buen servidor de Jesucristo. El moderno uso eclesiástico de la palabra "ministro", para referirse al predicador, no tiene autorización ni base bíblica.

    --"Nutrido". Aquí se emplea un participio presente, indicando acción continua. Por eso dice la Ver. NVI., "nutrido continuamente". "Nutriéndose continuamente", es la idea del texto griego. Timoteo constantemente se alimentaba de la fe y la doctrina. Continuamente estaba informándose de la verdad. Esta es la manera en la cual puede el cristiano ser buen servidor de Jesucristo. Compárese Heb. 5:12-14.

    --"con las palabras de la fe". Véase ver. 1, comentarios. La palabra "fe" se emplea aquí objetivamente. "Las palabras" expresan el contenido de la fe. Compárense Rom. 10:8; 2 Tim. 1:13.

    --"y de la buena doctrina". Véase 1:3, comentarios. Esta frase da explicación a la anterior, "las palabras de la fe". Son la misma cosa; son el evangelio. En el ver. 3 se llaman "la verdad".

    Esta doctrina es buena; la que es "diferente" (1:3) es mala. Esta se contrasta con la "doctrina de demonios" (ver. 1).

    Ya que Timoteo iba nutriéndose con las palabras de la fe y de la buena doctrina, estaba capacitado para ser un maestro sano de los hermanos. Considérense Hech. 16:1,2; 1 Tim. 1:18,19; 2 Tim. 1:5; 3:15.

    --"que has seguido". Mejor, "has seguido estrictamente" (Mod.), "has seguido con sumo cuidado y atención" (N.M.), "has seguido fielmente" (H.A.; B.J., BAD.), "has seguido de cerca" (RVA., Berry--interlineal). Así indica el vocablo griego, que también aparece en Luc. 1:3 (investigado) y en 2 Tim. 3:10 (has seguido).

    Timoteo había seguido de cerca la instrucción de la Palabra de Dios. Con ella se nutría bien; ahora restaba ver que los hermanos siguieran la misma dieta espiritual.

 

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    4:7 -- Otras versiones comienzan el versículo, diciendo, "Pero" (ASV.), "En cambio" (NVI.), "Mas" (L.A., P.B., 1909), "Empero" (Mod.). Así comienza el texto griego. Hay contraste. "Con referencia a las cosas de los ver. 1-5, aconsejar a los hermanos; pero con referencia a las fábulas, evitarlas".

    --"Desecha". La misma palabra griega aparece también en 5:11; Hech. 25:11; 2 Tim. 2:23; Tito 3:10; Heb. 12:25. Otras versiones dicen, "evítalas" (L.A.), "rechaza" (ASV., Mod., NTP.), "No des oídos a mitos" (NVI.), "no las admitas" (H.A.), "No tengas nada que ver con las fábulas" (B.A)., "Niégate a admitir" (N.M.), "dales de mano" (S.A.).

    --"las fábulas". Sobre esta palabra, véanse 1:4, comentarios; Notas Sobre Tito, 1:14, comentarios. Aparece también en 2 Tim. 4:4; 2 Ped. 1:16. Estas fábulas no eran las "doctrinas de demonios" del ver. 1, pues estas últimas eran de una apostasía venidera. No solamente los judíos, sino también los gentiles tenían fábulas, o mitos, y éstas se hacían circular con persuasión en la sociedad de aquel tiempo.

    En el capítulo 1 Pablo instruye a Timoteo a decir a otros que no presten atención a ellas. Aquí le instruye a él mismo a que no preste atención a ellas; que las trate con desdén, porque son profanas.

    "profanas". Sobre esta palabra, véase 1:9, comentarios. Aparece también en 6:20; 2 Tim. 2:16; Heb. 12:16. Significa lo que es común y por eso que no tiene afinidad con Dios; no es nada sagrado.

    Mucha predicación moderna es de esta categoría. Se predica haciendo crítica de libros, comentando del deporte, de la política, de cuestiones sociales, de "la actitud positiva mental", etcétera. Aun entre iglesias de Cristo hay más y más de esto. En principio es actividad igual a lo que Timoteo tenía que combatir.

    --"y de viejas". La palabra griega graodes es compuesta de "(mujer) vieja" y "forma". Es adjetivo que significa lo que es característico de viejas (del mundo), y por eso no provechoso. Los promotores de estas fábulas no eran viejas, sino sus doctrinas eran caracterizadas por lo que tienden hacer las viejas inconversas. Eran enseñanzas insensatas. (Las viejas, ya que disponen de tiempo libre, tienden a pasar su tiempo chismeando y contando cosas ridículas, para convencer de ello a otras. Más bien deben ocuparse en lo que dice Tito 2:3,4).

    --"Ejercítate". Esta palabra aparece en Heb. 5:14; 12:11; 2 Ped. 2:14. El vocablo griego, gumnnadzo, significa "(hacer ejercicio) desnudo", o sin ropa (exterior). De ella viene la palabra española, "gimnasio", pues los griegos se entrenaban sin ropa para prepararse para los juegos olímpicos. Ellos se ejercitaban para una corona corruptible (1 Cor. 9:24,25); el cristiano se ejercita para una incorruptible (1 Cor. 9:25).

    Aquí Pablo habla de ejercitarse espiritualmente (como en el ver. 10, sufrir oprobios), como en el versículo anterior habló de nutrirse espiritualmente. Este ejercicio tiene por meta la piedad.

    Debe notarse que la palabra griega aquí está en modo imperativo presente, significando hacerlo continuamente. "Sigue ejercitándote", dice Pablo. Es acción continua.

    El texto griego comienza esta frase con de (pero, y, por otra parte). Nuestra versión ignora esta palabra. Dice la ver. ASV., "y ejercítate"; la NVI., "Más bien ejercítate"; la N.M., "por otra parte ve entrenándote". Otras versiones también hacen caso de esta palabra griega en el texto. Pablo está diciendo: "Timoteo, rechaza las fábulas, pero por otra parte sigue entrenándote con respecto a la piedad".

    --"para la piedad". Aquí la preposición griega no es eis (para, como en Hech. 2:38), sino pros (hacia, con respecto a, en vista de). Por eso otras versiones dicen, "en la piedad" (Mod., P.B., N.C., NTP., NVI., etcétera). La N.M. dice, "teniendo como mira la devoción piadosa".

    Debemos siempre ejercitarnos en las cosas que promueven la piedad en la vida, y al mismo tiempo debemos evitar doctrinas y filosofías ridículas que conducen a tales prácticas como el ascetismo, cosas abogadas por maestros engañadores.

 

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    4:8 -- "porque el ejercicio corporal para poco es provechoso". Aquí se trata del ejercicio del cuerpo. Sobre "ejercicio", véase el ver. 7, comentario. La palabra griega aquí traducida "corporal" aparece en forma adjetival en Luc. 3:22, y en forma adverbial en Col. 2:9.

    La frase "para poco" aparece en el texto griego en forma idéntica en Sant. 4:14, donde se traduce, "un poco de tiempo". En Heb. 12:10 a la misma frase sigue la palabra "días", y la frase se traduce, "por pocos días".

    Pablo no está diciendo que el ejercicio corporal no vale nada; no dice que no importa nada, ni que debemos hacerle caso omiso. Ya había dicho "Ejercítate para la piedad" (ver. 7), y ahora pasa a contrastar lo poco de provecho que tiene el ejercicio corporal con el provecho para todo que tiene el ejercicio en la piedad. Como fin en sí, el ejercicio corporal tiene provecho de poca duración, pues tiene que ver solamente con la vida física. Pero el ejercicio en la piedad aprovecha ahora (en cuerpo, también, y no solamente en espíritu), y para siempre. Aquí es donde se debe poner todo el énfasis.

    (Al mismo tiempo el cuerpo es para el Señor, y es templo del Espíritu Santo, 1 Cor. 3: 13,19. Jesús tomó tiempo para recreo, Mar. 6:31,32. Es correcto disciplinar el cuerpo para su óptima salud. La cosa que recordar es que el ejercicio corporal no debe considerarse como un fin en sí).

    Algunos comentaristas ven en la frase "ejercicio corporal" referencia, no a la cultura griega de ejercitar mucho el cuerpo físico, sino al ascetismo propuesto por los herejes, cosa contra la cual Pablo advierte en el ver. 3. Véanse los comentarios allí.

    Sobre "provechoso", véase la misma palabra griega que aparece aquí también en 2 Tim. 3:16 (útil), y en Tito 3:8 (útiles).

    --"pero la piedad para todo aprovecha". Sobre "piedad", véase 2:2, comentarios. Lo aquí se llama la piedad, en el versículo anterior se llama el ejercitarse en la piedad. Su provecho no se limita a poco; ella no tiene límite, no tiene fin. ¿Por qué? La frase siguiente da la respuesta.

    --"pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera". La piedad involucra promesa para esta vida y para la futura. Literalmente dice el texto griego, "promesa teniendo (de) vida, (de) la ahora, y (de) la venidera". Bien dice la ver. P.B., "teniendo promesa de vida, de la presente y de la futura".

    La verdadera felicidad y el verdadero cumplimiento de la vida lo realiza solamente el cristiano. Considérense 6:6; Mat. 6:33; Mar. 10:29,30; 1 Cor. 3:21-23; 1 Ped. 3:9-12. El no experimenta "la retribución" (Rom. 1:27) del "desenfreno de disolución" (1 Ped. 4:4) como "los impíos y pecadores" (1 Tim. 1:9). La piedad promueve el bienestar temporal, pues aboga por el trabajo productivo (Efes. 4:28), y evita el despilfarro (Luc. 15:14; Jn. 6:12), dos cosas necesarias para la prosperidad material, incluyendo la salud del cuerpo.

 

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    4:9 -- "Palabra fiel ... por todos". Véase 1:15, comentarios. Allá la fórmula de palabras en el texto griego es idéntica. Allí en 3:1 la expresión es más breve. Aquí se aplica a lo escrito anteriormente, respecto a la promesa de la piedad.

    "Es fiel la palabra" acerca de lo muy provechoso de la piedad, sobre lo poco provechoso del ejercicio corporal, y por eso el hombre hace bien en aceptarla para ponerla por obra, porque sus buenos resultados son para esta vida y para la venidera.

 

    4:10 -- Este versículo expresa una conclusión o una consecuencia de la honda convicción en esa "palabra fiel" del ver. 9.

    --"Que por esto mismo". En lugar de "que", o "porque", es mejor la traducción de "pues" (H.A., JTD., N.C., 1977, S.A., ASV.). En lugar de "por esto", es mejor "para esto" (L.A., H.A., Mod., NVI). El texto griego dice eis touto, para esto. Bien dicen las versiones ASV. y la N.M., "a este fin". Aquí está la conclusión, o consecuencia: "Pues a este fin (de esforzarnos como atletas en la piedad) trabajamos y sufrimos oprobios....". Compárese 6:4-10. Pablo siempre tenía como fin, o meta, el agradar a Dios en la piedad (2 Cor. 5:19).

    --"trabajamos y sufrimos oprobios". Entiendo que al usar la primera persona plural (nosotros), Pablo se refiere a Timoteo y a sí mismo en sus labores como evangelistas (y así servían de ejemplos para los demás).

    Nuestra versión, al decir "sufrimos oprobios", sigue un manuscrito griego que emplea la palabra oneidizo (sufrir oprobio), pero los manuscritos considerados mejores emplean la palabra agonizomai (agonizar, esforzarse). En este último caso, la frase griega aquí es igual a la que se emplea en Col. 1:29 (trabajamos, luchando). Así se expresan las versiones Mod., N.M., B.A., ASV., H.A., L.A., etcétera. Dicen, "trabajamos y nos esforzamos", o "trabajamos y luchamos". Pablo se refiere al trabajo y lucha de él y de Timoteo en la proclamación y defensa de la verdad, y en la exposición del error, al ejercitarse en la piedad.

    La práctica de la piedad no promete prosperidad material y completa libertad de adversidad. Al contrario, la lucha por la verdad trae mucha oposición (Jn. 15:18-21; 2 Cor. 4:17), pero se pasa con gozo porque sirve de prueba de la fe (1 Ped. 1:6-9).

    Las dos palabras griegas (trabajar y luchar, o sufrir oprobios) indican gran esfuerzo doloroso.

    --"porque esperamos en el Dios viviente". Compárese 2 Tim. 1:12. El texto griego dice literalmente, "porque hemos esperado en (sobre) Dios viviente". Se emplea la preposición epi, "sobre". La base de nuestra fe es Dios, El que vive. Los ídolos no pueden hacer promesas, ni cumplirlas. El Dios quien vive ¡sí lo puede hacer!

    --"que es el Salvador de todos los hombres". Siendo El Dios viviente, y el Salvador de todos los hombres, claro es que El hará de toda adversidad y esfuerzo nuestro una gran bendición eterna.

    No dice Pablo que Dios va a salvar eternamente a todos los hombres. (Tampoco habla de que Dios es el Gran Proveedor de la humanidad en esta vida física). Más bien describe al Dios en quien hemos depositado nuestra esperanza: es en el Dios que salva a todos, en el sentido de que ofrece a todo el mundo la salvación. (Si puede salvar a todo el mundo pecador, ¡todo lo puede, y nos conviene poner nuestra esperanza sobre El!).

    Los calvinistas, ya que abogan por "la expiación limitada", no quieren que esta frase diga que Dios es el Salvador de todos los hombres. Tratan de hacer que el término "salvador" sea más bien "proveedor".

    Véase 2:3,4, comentarios. Potencialmente es el Salvador de todo el mundo, pues amando a todo el mundo, hizo posible su salvación (Jn. 3:16; Mar. 16:15,16; 2 Ped. 3:9).

    --"mayormente de los que creen". Ahora, ya que la salvación es condicional, eficazmente, o en realidad, es el Salvador de (solamente) los creyentes (y no de todo el mundo).

 

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    4:11 -- "Esto". El texto griego dice "estas cosas"; es palabra en número plural. Se hace referencia aquí al contenido de los versículos 7 al 10, o tal vez a toda la sección desde el ver. 1. Compárese el ver. 6.

    --"manda". Este imperativo es del tiempo presente, dando a entender "continuar mandando"; es acción durativa. La ver. B.A. dice, en el margen, "Continúa ordenando y enseñando". La ver. N.M. dice, "Sigue dando estos mandatos y enseñándolos" Otras versiones usan las palabras ordena, encarga, proclama, declara.

    Por mandato apostólico, Timoteo había de continuar mandando estas cosas.

    --"y enseña". También este verbo en el modo imperativo es del tiempo presente (continuar enseñando). Constantemente las cosas del Señor han de ser mandadas y enseñadas. Por esto Pablo escribió a Timoteo. Las lecciones "doctrinales" son necesarias e importantes.

    La enseñanza informa de la voluntad de Dios, y advierte contra la falsa doctrina. De esta manera toda apostasía ha de ser confrontada.

    4:12 -- "Ninguno tenga en poco tu juventud". Que nadie dude del mandar o del enseñar de Timoteo respecto a esas cosas, en consideración de su juventud. Su juventud no tenía nada que ver con la veracidad de ello, pues él obraba con autorización apostólica.

    Las personas de mayor edad, especialmente si andan mal en algo, tienden a menospreciar, o despreciar, la enseñanza de una persona más joven que ellas. Es como decir al soltero, que está abogando por enseñanza bíblica sobre el tema, "¿Qué sabe usted acerca del matrimonio?"

    Otros entienden que Pablo se refiere al cuidado que Timoteo debía dar en lo personal, para que nadie tuviera razón en menospreciar su juventud.

    La frase "tenga en poco" es una sola palabra en el texto griego. Significa literalmente, "pensar hacia abajo". Aparece en 6:12 (tengan en menos); Mat. 6:24 (menospreciará); 1 Cor. 11:22 (menospreciáis); Heb. 12:2 (menospreciando); 2 Ped. 2:10 (desprecian).

    La palabra griega para decir "juventud" es neotetes. Aparece en Luc. 18:21 (juventud); Hech. 26:4 (juventud). Cuando Pablo escribió esta carta a Timoteo, probablemente tenía entre 38 y 40 años de edad. La costumbre del tiempo era llamar "niño" a la persona hasta que tenía como 18 años de edad, "joven" de los 18 hasta los 40 años de edad, y "viejo" de los 40 hasta la muerte.

    --"sino sé ejemplo de los creyentes". El carácter y conducta apropiados merecen el debido respeto. El "joven", cuya vida diaria es ejemplar en todo, y quien predica la sana doctrina, gana el respeto de todos.

    En lugar de "ejemplo", otras versiones dicen "dechado" (Mod., JTD., S.A.), o "modelo" (H.A., P.B., NVI. B.J.).

    La palabra griega es tupos, de la cual viene la española "tipo". Aparece en 1 Cor. 10:6; Fil. 3:17; 1 Tes. 1:7; 2 Tes. 3:9; Tito 2:7; 1 Ped. 2:21; 5:3.

    Timoteo había de ser el modelo de los creyentes.

    --"en palabra"; o sea, en toda su obra de enseñanza.

    --"conducta". La palabra griega aparece en Gál. 1:13; Efes. 4:22; Sant. 3:13; 1 Ped. 1:15. La palabra se refiere a las costumbres, a los hábitos, y a las maneras de tratar a la gente. Véase Notas Sobre 1 Pedro, 1:15, comentarios.

    --"amor", del vocablo griego agape, el amor más noble. El amor siempre procura el bien para el ser amado. Este amor es hacia Dios para honrarle, y hacia el hombre para servirle.

    --"espíritu". Omítase, pues no aparece en los manuscritos más antiguos. No aparece en las versiones siguientes: ASV., Mod., N.M., B.A., H.A., L.A., P.B., NVI., NTP., B.J., S.A., N.C.

    Ser ejemplo "en espíritu" probablemente significaría ser ejemplo en firmeza de espíritu, o en fervor.

    --"fe"; o sea, en la fidelidad a los requisitos del evangelio en la vida diaria.

    --"y pureza". La misma palabra griega aparece en 5:2. En otra forma gramatical, también aparece en Tito 2:5 (castas).

    Otras versiones emplean la palabra "castidad" (P.B., N.C.).

    Esta palabra no ha de ser confundida con la virginidad, o celibato. Aun las casadas han de ser castas, o puras (Tito 2:5). (Algunos comentaristas católico romanos han aplicado esta palabra al celibato).

 

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    4:13 -- "Entre tanto que voy". Véase 3:14, comentarios. Otras versiones dicen, "vengo" (B.A., margen); "Hasta que venga" (P.B., JTD.); "Mientras llego" (N.C., NTP, Pop., BAD.); "Hasta que yo llegue" (NVI., B.J.).

    Tal vez vaya implicado aquí esto: "Después que yo llegue a Efeso, te daré otras misiones, u otras instrucciones, pero mientras tanto haz todas estas cosas, las cuales pertenecen a tu misión presente, según 1:3".

    --"ocúpate en la lectura". Algunas versiones agregan la palabra "pública", pero no dice así el texto griego. Mucho del contexto (ver. 12-16) tiene que ver con lo personal en la vida de Timoteo. La referencia puede ser a la lectura privada de Timoteo. Seguramente desde la niñez Timoteo había sabido las sagradas Escrituras (2 Tim. 3:15). Si un hombre con un don espiritual (ver. 14) necesitaba ocuparse en la lectura, mucho más nosotros los de hoy en día.

    La mayoría de los comentaristas aplican esta lectura a la que se hace en público. Sabemos que la lectura pública era práctica de las sinagogas judaicas (Luc. 4:16-20; 13:15; 15:21; compárese 2 Cor. 3:14). En las asambleas de cristianos primitivos se leían las Escrituras (Col. 4:16; 1 Tes. 5:27; Apoc. 1:3,11). Felipe, al predicar el evangelio al etíope, comenzó con la lectura de un pasaje del Antiguo Testamento (Hech. 8:35).

    No existía abundancia de copias de escrituras (todavía no se inventaba la imprenta), y por eso la lectura pública era una necesidad.

    --"la exhortación". Compárese Rom. 12:8. La lectura de las Escrituras es para que haya base para la exhortación, y la enseñanza.

    La misma palabra griega para decir "exhortación" aparece también en Luc. 6:24 (en el sentido de consuelo), y en Hech. 9:31 (en el sentido de fortalecimiento). El nombre "Bernabé" significa "hijo de consolación" (exhortación, la misma palabra griega) (Hech. 4:36).

    Tocaba a Timoteo ocuparse en consolar, confortar, animar (a que se haga lo que ya se sabe hacer), y advertir (contra el error en la doctrina), para regular la conducta diaria de los hermanos.

    --"y la enseñanza". Compárese Rom. 12:7.

    La palabra "doctrina" y "enseñanza" son traducciones de la misma palabra griega.

    ¡Importa la doctrina; importa lo que uno crea! (1:3; 6:3). La actitud de corazón ¡no es todo el asunto! (Jn. 16:2; Hech. 26:9).

    Después de la lectura de las Escrituras viene la exhortación y la enseñanza con respecto a ellas. Véase 2 Tim. 3:16. La exhortación imparte ánimo para la buena conducta; la enseñanza imparte conocimiento de la verdad.

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    4:14 -- "No descuides". Este imperativo está en el tiempo presente; significa, "no estés descuidando". Este verbo aparece también en Mat. 22:5 (sin hacer caso); Heb. 2:3 (descuidamos); 8:9 (me desentendí de).

    En 2 Tim. 1:6 se le manda a Timoteo que avive el fuego del don. Todo esto implica que los recipientes de dones tenían algún control sobre el uso de ellos. En Mat. 17:16-20 vemos que los discípulos de Cristo en una ocasión no pudieron echar fuera a cierto demonio, porque les faltaba fe.

    --"el don que hay en ti". Véase 2 Tim. 1:6, comentarios. La palabra griega aquí para decir "don" es karisma; aparece en 1 Cor. 12:4-11,28-31. No sabemos cuál don tenía Timoteo. Pudo haber sido el de sabiduría (1 Cor. 12:8), o bien el de discernimiento de espíritus (ver. 10). Con este don bien podía exhortar y enseñar, o discernir espíritus (maestros) falsos.

    --"que te fue dado mediante profecía". Véase 1:18, comentarios. Había habido profecía en cuanto a este don que iba a ser dado a Timoteo. Alguien con el don de profecía predijo este evento en cuanto a recibir Timoteo un don espiritual no determinado.

    --"con la imposición de las manos del presbiterio". El texto no dice, "por las manos". Esos ancianos no impartieron a Timoteo ese don (ni ningún otro). Esto lo hizo Pablo (2 Tim. 1:6). Pero lo que hizo Pablo al mismo tiempo fue acompañado por la imposición de las manos del presbiterio, sin duda para recomendar a Timoteo para la obra de evangelista.

    No hay ninguna contradicción entre este pasaje y 2 Tim. 1:6. Un grupo de ancianos, tal vez en Listra (Hech. 14:21-23), encomendaron a Timoteo para su obra (compárese Hech. 13:3), ya que Timoteo recibió un don por medio de la imposición de la manos de Pablo. Solamente los apóstoles podían impartir dones milagrosos (Hech. 8:14-16).

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    4:14 dice, "con la imposición de las manos"; 2 Tim. 1:6 dice, "por la imposición de mis manos". En 4:14, meta = con; en 2 Tim. 1:6, dia = por.

    Para un estudio más extenso sobre los dones milagrosos, sugiero al lector que consulte mi obra, El Movimiento Carismático.

    La palabra "presbiterio" es traducción del vocablo griego que indica "cuerpo o grupo de ancianos". Aparece en Luc. 22:16; Hech. 22:5.

    Es interesante la nota al pie de la página que en la Ver. Pablo Besson se escribe con respecto a la palabra "presbiterio". Dice, "Consejo de ancianos, y no gobierno presbiteriano, episcopal".

    Aunque la denominación llamada La Iglesia Presbiteriana se llama así, para dar énfasis a gobierno por ancianos, y aunque cada congregación es dirigida por la mesa directiva constituida de los ancianos, y el pastor que es el que preside la mesa directiva, el presbiterio es un grupo de ancianos que dirigen una pluralidad de congregaciones locales. Esto no es el plan bíblico. Mucho menos es el plan de la Iglesia Episcopal, llamada así para dar énfasis a gobierno por obispos, quienes son oficiales colocados más arriba que los ancianos. El Nuevo Testamento no hace ninguna distinción entre obispo y anciano. Los llamados obispos de la Iglesia Episcopal son quienes gobiernan a la denominación entera.

    También cito la nota explicativa que va en la Ver. J. T. De La Cruz, al final de este versículo: "...los ancianos, es decir, los pastores u obispos, todos estos cargos son idénticos, como ya lo hemos dicho, ninguna jerarquía".

 

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    4:15 -- "Ocúpate en estas cosas". El verbo griego significa cuidar de, atender a, practicar. Notemos estas versiones: "Sé diligente" (ASV.); "Reflexiona sobre estas cosas" (B.A., N.M.); "Practica estas cosas" (L.A.); "de esto cuida" (JTD.); "Dedícate a estas cosas" (RVA.); "Pon interés en estas cosas" (NVI.); "Pon toda tu atención" (P79.).

    Ahora, si la persona tiene todo cuidado en la práctica de ciertas obligaciones, va a tener que meditar en ellas. Por eso, otras versiones dicen, "Medita en estas cosas" (Mod.), o "Reflexiona sobre estas cosas" (B.A.).

    Se trata de inmersión total en la obra, de estar completamente absorbida la persona en sus obligaciones.

    La frase "estas cosas" se refiere a las de su ministerio, y obra. En particular tal vez se hace referencia a lo de los ver. 11-14, aunque se admite que puede ser que se incluya lo de los versículos desde el primero del capítulo.

    Es interesante notar el contraste presentado por los verbos iniciales en los ver. 14,15. En el 14, ameleo = no ser diligente, en el 15, meletao = ser diligente. Agregando la "a privativa" al verbo meletao (ser diligente), resulta la palabra ameleo (no ser diligente). Timoteo, no estés descuidando, sino constantemente estés cuidando mucho de ti mismo, al ocuparte totalmente en estas cosas.

    --"permanece en ellas". El texto griego dice literalmente, con tres palabras, "Sé en ellas".

    Otras versiones se expresan así: "ocúpate enteramente en ellas" (Mod.); "hállate intensamente ocupado en ellas" (N.M.); "entrégate enteramente a ellas" (ASV.); "está por entero en ellas" (H.A.); "dedícate a ellas" (L.A.); "entrégate de lleno a ellas" (NVI.). Estas versiones bien dan el sentido de la frase.

    Estando el verbo en modo imperativo presente, la idea es de que Timoteo, quien ya se entregaba de lleno a esas cosas, continuara entregándose. Esta actitud es la que da éxito al evangelista en su servicio al Señor.

    --"para que tu aprovechamiento". La palabra griega para decir "aprovechamiento" aparece en Fil. 1:12,25. En forma verbal, aparece en Gál. 1:14; 2 Tim. 2:16; 3:9,13.

    Otras versiones emplean la palabra "progreso". Esta lleva mejor la idea.

    Timoteo ya hacía algo de progreso; aquí se le exhorta a que constantemente lo realice, al entregarse totalmente a sus obligaciones.

    --"sea manifiesto a todos". Este es el resultado o consecuencia natural de la constancia en el hacer. Todo el mundo lo nota; no se puede ignorar. Compárese Mat. 5:16.

    Hay evangelistas que no han manifestado progreso continuo. Se han estancado, porque desistieron de entregarse totalmente a su obra. Están satisfechos con una medida de progreso ya alcanzada, y ahora dejan este progreso que Dios quiere ver en Sus servidores. Algunos hablan de "jubilarse del ministerio". Tales expresiones, y tales actitudes, también han sido "manifiestas a todos".

 

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    4:16 -- "Ten cuidado de ti mismo". La palabra griega para decir "ten cuidado" literalmente quiere decir "fijar la atención en", o "asirse de". Aparece en Hech. 3:5 (estuvo atento); Fil. 2:16 (asidos de). Este imperativo es del tiempo presente; por eso la acción es durativa: continúa teniendo cuidado de ti mismo.

    --"y de la doctrina". Primero el servidor de Dios debe estar cuidando de sí mismo, y luego de la doctrina. Tiene cuidado de la doctrina al defenderla, al propagarla y al exponer lo que falsamente se presente como la doctrina correcta.

    --"persiste en ello", o en "estas cosas". Este verbo imperativo también está en tiempo presente. El texto griego emplea el verbo epimeno, que es compuesto de dos palabras: sobre y quedar. Aparece en Rom. 6:1 (Perseveraremos); 11:22,23 (permaneces, permanecieren); Fil. 1:24 (quedar); Col. 1:23 (permanecéis). Algunas buenas versiones dicen "persistir"; otras, "perseverar". Se trata de vida consecuente y constante.

    --"pues". Ahora sigue la razón de por qué persistir.

    --"haciendo esto". "Esto" se refiere a tener cuidado de sí mismo, y de la doctrina, y de persistir en las cosas referidas.

    --"te salvarás a ti mismo". Claro es que Dios es quien salva, y no el hombre. Pero la salvación de Dios es condicional, y en eso entra la parte humana. ¡Hay algo que hacer para ser salvo (Hech. 2:37; 9:6; 16:30)! Compárese Hech. 2:40.

    --"y a los que te oyeren". Timoteo sería el medio de la salvación de ellos. Compárese Sant. 5:20.

    Cuando el evangelista tiene cuidado de sí mismo (su ejemplo, ver. 12), y de la doctrina (su predicación), y persiste en ello, beneficia para salvación a dos grupos: a sí mismo, y a los que le oyen. ¡Grande es esta oportunidad, este reto, que se le presenta!

 
 

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