¿Cómo gobiernan los ancianos la iglesia?

por Tol Burk
 

 
 

 

          He conocido varias iglesias durante mi vida y por eso he conocido a varios ancianos también.  Algunos gobiernan la iglesia con rigor y capricho como si fuera “su iglesia”.  De hecho son dictadores de la grey haciendo lo que ellos quieren, sin ni siquiera pensar en la iglesia.  Otros gobiernan la iglesia con cariño, corrigiendo a los que lo necesitan pero con el propósito de ayudarles, no condenarles.  ¿Cuál manera es mejor?  ¿Cuál mandan las Escrituras? 

 

          1 Ped. 5:3 se trata de este asunto, “no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.”   Claramente dice “no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado”—o sea no como dictadores sobre la iglesia.  ¿Por qué?  En primer lugar dice que “están a vuestro cuidado”—la iglesia no pertenece a los ancianos, sino a Dios.  Los ancianos, como conserjes, tienen el trabajo de cuidar la iglesia por su dueño, Dios.  Son pastores del rebaño de otro—ellos recibirán su pago, pero las ovejas no son suyos.  Entonces ¿Cómo mandan los ancianos en la iglesia?  Volviendo al texto nos dice, “sino siendo ejemplos de la grey”.  Ellos gobiernan por su buen ejemplo y su influencia buena entre los hermanos.   Es decir los ancianos son hermanos reconocidos por todos como maduros, sabios, y no solamente su propia vida, sino de su familia también es ejemplar.  Cuando dicen algo la iglesia lo acepta porque reconocen que viene de uno con experiencia y sabiduría.    

 

          Tenemos un ejemplo en nuestro Salvador Jesucristo.  ¿Recuerda en Juan 13, cuando lavo los pies de los apóstoles?   ¿Qué dijo?  “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.  Porque ejemplo os he dado:” (Juan 13:14-15) Sin duda alguna, Cristo fue el Señor, pero él se humilló para lavar los pies de los apóstoles. Su vida entera fue servir a los hombres, no a si mismo.  Si el Príncipe de los pastores pensaba en el bienestar de los demás ¿Cuánto mas nosotros que somos hombres?            Entonces los ancianos no son dictadores.  Tampoco son “los encargados” en el sentido de que hacen todas las decisiones sin pensar o discutir con la iglesia.  No hay duda que los ancianos gobiernan a la iglesia donde son miembros (1 Tim. 5:17, Heb. 13:17).  Pero su actitud y su punto de vista nunca puede ser pensando en ellos mismos, sino en lo mejor para la iglesia. 

 

          Buenos ancianos son un beneficio tremendo para una iglesia, pero ancianos malos, que no llenan los requisitos, pueden causar mucho daño y eso por largos años.  En los artículos que siguen examinaremos los requisitos para un anciano. 

 

Tol Burk

Puerto Rico,

USA

 
 

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